¿Con qué sueñan los perros?

¿Con qué sueñan los perros?

Cualquiera que haya pasado tiempo observando a un perro mientras duerme ha podido presenciar esos momentos tan tiernos en que el animal mueve las patas como si corriera, emite pequeños ladridos o gemidos, mueve la cola, o incluso parece susurrar palabras incomprensibles. Estos comportamientos, que tantas veces nos hacen sonreír, plantean una pregunta fascinante: ¿están soñando? Y si es así, ¿con qué sueñan? La ciencia, durante las últimas décadas, ha investigado el sueño de los perros con cierta profundidad y hoy podemos responder con bastante certeza a esta pregunta: sí, los perros sueñan, su patrón de sueño es similar al humano en muchos aspectos, y los contenidos de sus sueños parecen estar relacionados con sus experiencias cotidianas, sus intereses naturales y sus relaciones, especialmente con sus dueños. Conocer cómo funciona el sueño de los perros nos ayuda a comprenderlos mejor, a respetar sus ritmos de descanso, y a apreciar esos momentos en que asistimos a su mundo onírico.

Cómo funciona el sueño de los perros, qué evidencia científica tenemos sobre sus sueños, qué temas parecen aparecer en ellos y cómo conviene gestionar el descanso canino

El estudio científico del sueño en los perros ha permitido establecer paralelismos significativos con el sueño humano, y al mismo tiempo identificar particularidades propias de la especie canina. Hoy sabemos que los perros tienen los mismos patrones de sueño que los humanos (fases de sueño ligero, sueño profundo y sueño REM), y que durante la fase REM es cuando se producen los sueños tal como los entendemos nosotros. Vamos a recorrer todo lo que la ciencia nos cuenta sobre este fascinante aspecto de la vida canina.

Las fases del sueño canino

El sueño de los perros se divide en varias fases que se alternan a lo largo del período de descanso, igual que en los humanos. La fase de sueño ligero o NREM (no REM) inicial es cuando el perro empieza a relajarse y a desconectar del entorno, pero aún puede despertarse con facilidad ante un estímulo. La fase de sueño profundo NREM es donde el perro entra en un descanso más reparador, con respiración lenta y profunda, ritmo cardíaco reducido y baja actividad muscular. Esta es la fase donde más se restaura el organismo físicamente. La fase REM (Rapid Eye Movement, movimiento ocular rápido) es la fase del sueño donde se producen los sueños propiamente dichos. Durante esta fase se observan los movimientos oculares rápidos bajo los párpados, la actividad cerebral es muy intensa (similar a la del estado de vigilia), y se producen los pequeños movimientos corporales que tantas veces hemos observado.

Un ciclo completo de sueño canino dura aproximadamente entre 15 y 20 minutos, considerablemente más corto que el ciclo humano (que dura entre 70 y 90 minutos). Los perros entran en fase REM unos 20 minutos después de quedarse dormidos, y esta fase dura aproximadamente 2-3 minutos cada vez antes de pasar de nuevo a sueño NREM.

A lo largo de un día, los perros pasan aproximadamente entre el 50% y el 60% del tiempo durmiendo, aunque esto varía enormemente según factores como la edad (los cachorros y los perros mayores duermen más), la raza (algunas razas son más activas y otras más somnolientas por naturaleza), el tamaño (los perros grandes suelen dormir más que los pequeños), el nivel de actividad diaria y la salud general.

Evidencia científica de que los perros sueñan

Los estudios sobre el sueño de los perros se remontan a los años 70, cuando los investigadores comenzaron a registrar la actividad cerebral de perros dormidos mediante electroencefalogramas. Estos estudios demostraron de forma concluyente que los perros pasan por las mismas fases de sueño que los humanos, incluyendo la fase REM donde ocurren los sueños.

Uno de los estudios más interesantes en este campo fue realizado por el neurocientífico Matthew Wilson y su equipo en el MIT a finales de los años 90 y principios de los 2000. Aunque sus estudios principales se centraban en ratas, sus conclusiones son aplicables a otros mamíferos incluyendo perros. Los investigadores observaron la actividad neuronal de ratas durante el día cuando recorrían un laberinto, y luego registraron la actividad cerebral durante el sueño. Descubrieron que los mismos patrones neuronales se reproducían durante la fase REM del sueño, sugiriendo que los animales «repiten» sus experiencias del día en sus sueños.

Estudios posteriores con perros han confirmado la complejidad de su actividad onírica. Investigadores como Stanley Coren, profesor de psicología y experto en comportamiento canino, han sugerido basándose en la evidencia neurológica que los perros probablemente sueñan con experiencias y emociones de su día a día: jugar, correr, comer, perseguir, interactuar con sus dueños y otros perros.

Una evidencia muy concreta de que los perros sueñan proviene del estudio del pons, una estructura del tronco cerebral. En el cerebro normal, esta estructura tiene la función de paralizar los músculos durante la fase REM para que el cuerpo no actúe los sueños (lo mismo ocurre en humanos). Cuando esta zona está dañada, los animales (incluidos los humanos) actúan sus sueños físicamente. Algunos estudios experimentales con perros con lesiones específicas en el pons demostraron que efectivamente realizaban comportamientos coordinados durante la fase REM como caminar, correr, perseguir, ladrar, lo cual confirma que estaban experimentando contenidos oníricos que su cerebro intentaba ejecutar.

Con qué sueñan los perros: las hipótesis científicas

Aunque no podemos preguntar a un perro de qué soñó, las evidencias neurológicas y comportamentales nos permiten hacer hipótesis bastante fundamentadas sobre los contenidos de sus sueños. Los expertos coinciden en que los perros, como los humanos, sueñan con experiencias relevantes para ellos.

Los contenidos más probables incluyen actividades cotidianas: paseos, juegos, comidas, interacciones con la familia. Los perros parecen «revivir» experiencias del día en sus sueños, especialmente las que han sido más significativas o emocionalmente intensas. La caza y persecución es otro contenido frecuente, especialmente en razas con instinto de caza desarrollado. Los movimientos de las patas durante el sueño suelen indicar que el perro está corriendo o persiguiendo algo en su sueño. Las interacciones con sus dueños son contenido importante. Algunos estudios sugieren que los perros sueñan con frecuencia con las personas que son importantes para ellos, lo cual es coherente con el fuerte vínculo afectivo que establecen con sus familias humanas. Las experiencias del entrenamiento y del aprendizaje también aparecen en los sueños, lo que tiene sentido desde el punto de vista de la consolidación de la memoria que se produce durante el sueño REM. Los recuerdos y experiencias importantes de su vida también podrían aparecer, especialmente experiencias emocionalmente intensas tanto positivas (juegos divertidos, encuentros felices) como negativas (sustos, situaciones traumáticas).

Cómo se manifiestan los sueños caninos

Observar a un perro durante la fase REM nos permite intuir bastante sobre lo que puede estar soñando. Las manifestaciones más comunes incluyen movimientos de las patas como si corriera o persiguiera algo; pequeños ladridos, gemidos o gruñidos sordos; movimientos del hocico como si masticara o lamiera; movimientos rápidos de los ojos bajo los párpados (esto es lo que da nombre a la fase REM); cambios en la respiración, que puede acelerarse; pequeños movimientos de la cola; en algunos casos, gestos faciales como mostrar los dientes o «sonreír».

Estos comportamientos son completamente normales y son señal de que el perro está pasando por una fase REM saludable. Sin embargo, conviene distinguirlos de comportamientos que podrían indicar problemas: movimientos violentos y prolongados, gemidos que parezcan de dolor real, convulsiones, rigidez muscular extrema, son comportamientos que podrían indicar problemas neurológicos o convulsiones y conviene consultar al veterinario.

Diferencias en el sueño según la edad

Los cachorros sueñan más que los perros adultos. Esto tiene sentido porque están aprendiendo constantemente y el sueño REM es importante para consolidar el aprendizaje. Es muy frecuente ver a cachorros con manifestaciones muy evidentes de soñar (movimientos pronunciados, vocalizaciones). Los perros adultos sueñan menos pero con mayor regularidad. Sus sueños probablemente están más relacionados con experiencias recurrentes y con la consolidación de la memoria emocional. Los perros mayores también sueñan, aunque pueden tener cambios en sus patrones de sueño. Algunos perros geriátricos pueden sufrir trastornos del sueño relacionados con problemas cognitivos similares al alzheimer humano.

El sueño según el tamaño y la raza

El tamaño del perro influye notablemente en sus patrones de sueño. Los perros pequeños suelen tener ciclos de sueño más cortos y frecuentes a lo largo del día. Los perros grandes duermen más horas en total, con ciclos algo más largos. Algunas razas son particularmente somnolientas (san bernardos, mastines, perros de pastoreo grandes), mientras que otras son más activas y duermen menos (perros de caza, perros de pastoreo medianos).

La fase REM, donde se producen los sueños, varía también ligeramente entre razas y tamaños. Los perros pequeños parecen tener más fases REM cortas, mientras que los perros grandes tienen menos fases REM pero más largas. Esto significa que un cachorro chihuahua puede soñar más veces por hora que un gran danés adulto, pero los sueños del gran danés son más largos.

El sueño y la salud emocional

El sueño de los perros refleja también su estado emocional. Un perro que ha tenido un día estresante o emocionalmente intenso (positivo o negativo) suele tener un sueño más activo, con más manifestaciones de la fase REM. Un perro tranquilo y bien adaptado tiene un sueño más sereno.

Los perros con ansiedad crónica, con experiencias traumáticas no resueltas, o con problemas de comportamiento, pueden tener trastornos del sueño: sueño fragmentado, despertares frecuentes con sobresaltos, gemidos angustiosos durante el sueño. Estos trastornos suelen mejorar cuando se aborda la causa emocional subyacente, ya sea con educación canina, con terapia conductual o, en algunos casos, con medicación bajo prescripción veterinaria.

Qué hacer cuando tu perro está soñando

Lo más importante es respetar el sueño del perro. Las recomendaciones son: no despertarlo bruscamente durante un sueño aparentemente activo. Aunque pueda parecer que tiene una pesadilla, el sueño REM es importante para su salud, y despertarlo bruscamente puede provocar desorientación e incluso reacciones de defensa instintivas. Solo intervenir si el perro muestra signos de angustia extrema o convulsiones reales, en cuyo caso conviene observar bien y, si hay dudas, consultar con el veterinario. No tocarle ni acariciarle durante la fase REM puede ser preferible, porque el contacto físico inesperado puede sobresaltarle. Si tienes que despertarle por necesidad, hazlo suavemente con tu voz, no con contacto físico brusco. Asegurarse de que tiene un lugar de descanso adecuado: cama cómoda, en zona tranquila, sin corrientes ni ruidos excesivos. Los perros, como los humanos, necesitan condiciones adecuadas para descansar bien.

El sueño como reflejo del bienestar

La calidad del sueño es un indicador del bienestar general del perro. Un perro que duerme bien, con ciclos completos de las distintas fases y manifestaciones normales de la fase REM, es generalmente un perro sano y bien adaptado. Un perro que tiene problemas para dormir, que se despierta constantemente, que muestra ansiedad durante el sueño, o que duerme excesivamente más allá de lo normal para su edad y tamaño, puede estar reflejando problemas físicos o emocionales que merecen atención.

Si observas cambios significativos en los patrones de sueño de tu perro, especialmente si son repentinos, conviene consultar con el veterinario. Cambios en el sueño pueden ser señal de dolor, ansiedad, problemas neurológicos, alteraciones hormonales o muchas otras condiciones que conviene evaluar.

El papel de los sueños en el aprendizaje

Como en los humanos, la fase REM en perros parece jugar un papel importante en la consolidación de la memoria y del aprendizaje. Los estudios sugieren que durante el sueño REM se reorganizan y consolidan las experiencias y aprendizajes del día. Esto significa que un buen descanso es importante para que el perro retenga lo que ha aprendido en las sesiones de entrenamiento o en las experiencias diarias.

Por eso, después de sesiones de entrenamiento intensas, es buena idea permitir que el perro descanse adecuadamente. El sueño de calidad ayuda a fijar el aprendizaje. Esto es especialmente importante con cachorros que están aprendiendo constantemente.

Pesadillas en perros

¿Pueden los perros tener pesadillas? La respuesta probable es sí. Si los perros sueñan con experiencias de su vida cotidiana, es lógico pensar que también pueden tener sueños desagradables relacionados con experiencias traumáticas, sustos o situaciones que les han generado ansiedad. Algunos perros pueden mostrar manifestaciones de angustia durante el sueño (gemidos lastimeros, movimientos defensivos, despertares con sobresalto) que probablemente reflejan contenidos oníricos desagradables.

Los perros que han pasado por situaciones traumáticas (abandono, maltrato, accidentes) pueden tener más pesadillas que los perros con vidas tranquilas. En estos casos, la mejor manera de ayudarles es trabajar en su bienestar emocional general durante el día (entorno seguro, rutinas estables, ejercicio adecuado, refuerzo positivo) para que los sueños reflejen esa mejora.

Sí, los perros sueñan, y la ciencia ha confirmado este hecho con evidencia neurológica sólida. Su sueño sigue patrones similares al humano, con ciclos de sueño ligero, sueño profundo y sueño REM donde se producen los sueños propiamente dichos. Aunque no podemos preguntarles directamente con qué sueñan, las evidencias sugieren que sueñan con experiencias relevantes para ellos: actividades cotidianas, paseos, juegos, comidas, persecuciones, interacciones con sus dueños y otros perros, situaciones emocionalmente intensas. Los pequeños movimientos, vocalizaciones y gestos que observamos cuando un perro duerme son la manifestación externa de esa rica vida interior que está experimentando. Como dueños, lo mejor que podemos hacer es respetar su sueño, proporcionarle un entorno adecuado para descansar, observar con cariño esos momentos tan tiernos, y entender que el sueño es una parte fundamental de su salud y bienestar. Y la próxima vez que veas a tu perro moviendo las patas y emitiendo pequeños ladridos mientras duerme, puedes sonreír sabiendo que probablemente está reviviendo en sueños alguno de esos momentos felices que ha compartido contigo, porque tú eres una de las cosas más importantes en su vida y, por tanto, también en su mundo onírico.

Deja un comentario