Bajo ‘problemas alimentarios’ entran situaciones muy distintas: desde que el perro no quiere comer hasta que vomita tras las comidas, tiene diarreas o una intolerancia. Saber interpretar las señales ayuda a actuar y a decidir cuándo consultar.
Tipos de problemas más frecuentes
- Falta de apetito (inapetencia): come menos o rechaza la comida.
- Comer demasiado rápido: traga aire, se atraganta o vomita la comida entera.
- Vómitos o diarrea tras comer: posible intolerancia, cambio brusco de dieta o algo que le sentó mal.
- Alergia o intolerancia alimentaria: picores, otitis de repetición o problemas digestivos crónicos.
- Pica: comer cosas que no son comida (tierra, piedras, heces).
Causas de que un perro no coma
- Estrés, cambios en casa o en la rutina.
- Dolor dental o una enfermedad en curso.
- Comida en mal estado o que no le gusta.
- Haber recibido muchos premios o sobras (ya está saciado).
Qué puedes hacer
- Mantén horarios y cantidades fijas; retira la comida que no coma en 15–20 minutos.
- Haz los cambios de pienso de forma gradual, en una semana.
- Usa comederos antivoracidad si come muy rápido.
- Evita el exceso de premios y las sobras de la mesa.
Cuándo consultar
- No come nada en 24 horas (menos en cachorros), o pierde peso.
- Vómitos o diarrea que se repiten.
- Señales de dolor al comer, o sospecha de alergia alimentaria.
Este artículo es una guía informativa. Cada perro es un individuo y, ante cualquier duda sobre la salud o el comportamiento del tuyo, consulta siempre con tu veterinario o un educador canino.










